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Ciudad Vieja en expansión - El Observador - Kosak Inversiones Inmobiliarias

Ciudad Vieja: un proyecto de US$ 3 millones, el poco movimiento y las expectativas. El viejo casco de Montevideo vive una realidad compleja desde el punto de vista comercial e inmobiliario, mientras asoman proyectos auspiciosos.

La Ciudad Vieja siempre ha cautivado a turistas locales y extranjeros. Y también se han visto atraídos inversores y empresarios de todo tipo, fundamentalmente los gastronómicos.

Antes de la pandemia, el comercio en Ciudad Vieja venía teniendo buenos números desde hacía por lo menos 10 años. Con anterioridad, la zona se había caracterizado por una gran oferta nocturna enfocada mayormente en un público joven. 

Pero la inseguridad montevideana fue en ascenso y el barrio terminó siendo una de las principales víctimas.  Desde ese momento, las horas diurnas pasaron a ser el “punto fuerte”, dedicadas a quienes trabajaban en la zona y a la fuerte afluencia de turismo.

Sin embargo, a partir de marzo de 2020 las cosas cambiaron en forma drástica. Durante casi todo el año pasado lo único que faltaba era que pasaran rodando fardos de alfalfa, como en las películas del lejano Oeste. Así lo graficó Claudio, un vendedor callejero que está instalado sobre la peatonal Sarandí. La Ciudad Vieja ya no es la misma. 

El sector inmobiliario

Por fuera de algunos proyectos puntuales, la realidad es que los desarrolladores no están poniendo el ojo en el clásico barrio de Montevideo. Isidoro Kosak, de Kosak Inversiones Inmobiliarias, comentó que “todo se terminó de venir abajo cuando llegó la pandemia”. 

Kosak definió la situación actual como “de parate total”, por lo que en lo inmediato no se espera que se den allí grandes proyectos. Sin embargo, entiende que a partir del año próximo se verá un repunte. 

El primer impulso es la inversión que Uruway está haciendo en El Globo, explicó. A esto se le sumará la llegada de extranjeros que vienen con planes de invertir e instalar nuevos negocios. “La Ciudad Vieja tiene todo: un casco viejo rodeado de mar, edificios que están prontos y otros para reciclar. También hay locales comerciales y tiene a la gente. Ahora lo que pasa es que está dormido”, argumentó Kosak. 

El desafío es atraer a los inversores extranjeros, porque a nivel local es difícil que los empresarios apuesten por el barrio. Para Kosak, los inversores uruguayos no ven la Ciudad Vieja como algo viable porque miran barrios más tradicionales.  No quedan dudas de que es un momento de cambio para el viejo casco capitalino, por lo que algunos desarrolladores están a la expectativa.